Kiribati: la RSE como motor de adaptación y seguridad hídrica

Kiribati: casos de RSE que fortalecen adaptación climática y seguridad hídrica

Kiribati es un Estado insular del Pacífico formado por 33 atolones y una isla elevada, con una población que ronda entre 110 y 120 mil habitantes. Su configuración de islas de escasa altitud lo vuelve altamente susceptible al incremento del nivel del mar, a la intrusión de agua salada en los acuíferos y a cambios irregulares en las lluvias. La disponibilidad de agua segura depende sobre todo de la recolección pluvial y de delgadas lentes freáticas que pueden deteriorarse o agotarse con rapidez. Estas condiciones requieren soluciones integrales en las que el sector privado y sus iniciativas de Responsabilidad Social Empresarial (RSE) puedan asumir un rol clave que complemente las medidas impulsadas por el gobierno y la cooperación internacional.

Retos clave relacionados con agua y clima

  • Intrusión salina: elevaciones del nivel del mar y sobreexplotación de acuíferos reducen la calidad del agua subterránea.
  • Dependencia de lluvia: muchas comunidades dependen de depósitos de agua de lluvia con capacidad y mantenimiento insuficientes.
  • Concentración poblacional: zonas urbanas como South Tarawa concentran una proporción elevada de la población, incrementando presión sobre servicios e infraestructura.
  • Limitada capacidad técnica: falta de empresas locales con experiencia técnica y financiación para proyectos de adaptabilidad y agua segura.
  • Impactos socioeconómicos: salud pública, pesca y agricultura se ven afectados por la salinización y sequías, repercutiendo en medios de vida.

Qué aporta la RSE en este contexto

La RSE puede movilizar recursos, tecnología, know‑how y redes del sector privado para:

  • Diseñar e implementar soluciones técnicas (captación de lluvia, desalinización solar, protección costera resiliente).
  • Financiar infraestructura social (tanques comunitarios, plantas de tratamiento, mantenimiento).
  • Apoyar capacidades locales mediante formación y empleo.
  • Generar alianzas público‑privadas para sostenibilidad y operación a largo plazo.

Casos y modelos de RSE relevantes para Kiribati

Se muestran a continuación diversos modelos de intervención y ejemplos ilustrativos —varios basados en proyectos ejecutados en Kiribati y en distintas islas del Pacífico— en los que la RSE ha contribuido a reforzar la resiliencia climática y mejorar la seguridad del agua.

Caso 1: Inclusión de contratistas locales dentro de iniciativas nacionales de adaptación

  • Descripción: diversos programas de adaptación respaldados por entidades multilaterales y gobiernos, incluidos aquellos centrados en la gestión costera y del recurso hídrico, han contratado a compañías locales de ingeniería y construcción para llevar a cabo labores de defensa costera, rehabilitación de pozos y instalación de sistemas de recolección de agua pluvial.
  • Impacto RSE: al otorgar a empresas privadas locales contratos que incorporan requisitos de RSE, como formación comunitaria, generación de empleo y servicios de mantenimiento, se potencia el impacto social y se favorece la continuidad de las operaciones.
  • Resultados observados: se ha registrado un incremento del empleo local, una transferencia más amplia de conocimientos técnicos y una mejora en el cuidado de las infraestructuras, lo que disminuye fallos en los sistemas de agua comunitarios.

Caso 2: Asociaciones entre la industria pesquera y comunidades para infraestructura hídrica

  • Contexto: la pesca de tunidos es una actividad estratégica en la región; las empresas que operan en zonas oceánicas pueden canalizar parte de sus fondos de RSE hacia proyectos costeros.
  • Intervención típica: financiación de tanques de almacenamiento de agua, rehabilitación de colectores pluviales y campañas de gestión de recursos hídricos en atolls con presencia pesquera.
  • Beneficios: mejora de la resiliencia comunitaria, aumento de la aceptación social de la industria y mitigación de riesgos operativos (p. ej. salud de trabajadores locales y cadena de suministro).

Caso 3: Compañías de energía renovable que respaldan la desalinización y el bombeo con energía solar

  • Acción RSE: puesta en marcha de plantas desalinizadoras de baja escala o módulos de ósmosis inversa impulsados con energía solar para atender a comunidades remotas.
  • Ventajas técnicas: disminuye la dependencia de combustibles fósiles, garantiza suministro de agua potable en periodos de escasez y contribuye a evitar la sobreexplotación de acuíferos vulnerables.
  • Consideraciones de sostenibilidad: requiere esquemas locales de operación y mantenimiento, además de capacitación técnica financiada por la propia empresa como parte de su RSE.

Caso 4: Telecomunicaciones y financiación de soluciones comunitarias

  • Iniciativa típica: compañías de telecomunicaciones que destinan parte de sus programas comunitarios a financiar sistemas de captación de lluvia, sensores remotos de calidad de agua y campañas educativas sobre conservación de agua.
  • Sinergia tecnológica: monitoreo a distancia y comunicados de alerta basados en redes móviles mejoran la gestión del recurso y la respuesta ante eventos extremos.

Caso 5: Sostenibilidad en la cadena de suministro y restauración costera impulsada por empresas

  • Descripción: empresas con impacto en la pesca, turismo o logística que integran proyectos de restauración de manglares y barreras coralinas como parte de su RSE.
  • Impacto en agua: los ecosistemas costeros sanos reducen la erosión y la intrusión salina, protegen acuíferos y mantienen servicios ecosistémicos clave para la seguridad hídrica.

Experiencias obtenidas y evaluación de su eficacia

  • Participación comunitaria: los proyectos con co‑diseño comunitario muestran mayor operación y mantenimiento a largo plazo.
  • Enfoque multisectorial: combinar inversión privada, financiamiento público y cooperación internacional potencia escalabilidad.
  • Métricas recomendadas: número de hogares con acceso a agua potable segura, reducción de salinidad en puntos clave, volumen de almacenamiento de agua instalado, porcentaje de sistemas operativos tras 3–5 años, empleos locales generados.
  • Transparencia y rendición: reportes públicos de impacto social y ambiental fortalecen la confianza y la continuidad de inversiones RSE.

Principios para diseñar RSE efectiva en Kiribati

  • Sostenibilidad técnica: tecnologías apropiadas y sistemas de mantenimiento locales.
  • Equidad social: priorizar comunidades más vulnerables y garantizar acceso asequible al agua.
  • Resiliencia climática: soluciones redundantes (captación + tratamiento + protección natural) ante eventos extremos.
  • Integración ecosistémica: restauración de manglares y protección coralina como complemento hídrico.
  • Financiamiento sostenible: esquemas híbridos (donaciones, microtarifas, fondos de mantenimiento financiados por empresas).

Recomendaciones prácticas para empresas

  • Dar prioridad a inversiones en infraestructura hídrica con participación de la comunidad e incorporar cláusulas de transferencia de capacidades.
  • Forjar alianzas con autoridades locales, ONG y entidades multilaterales para reunir recursos y experiencia técnica.
  • Poner en marcha pilotos verificables (por ejemplo, sistemas solares de desalinización) antes de ampliar su alcance y difundir sus hallazgos.
  • Vincular medidas de conservación costera a los programas de RSE a fin de resguardar los acuíferos y la vivienda de la zona.
  • Impulsar la transparencia mediante indicadores precisos y auditorías sociales que mantengan informada a la comunidad y a los stakeholders.

En Kiribati, la RSE puede convertirse en un catalizador decisivo para la adaptación climática y la seguridad hídrica si se orienta a soluciones participativas, técnicamente apropiadas y financieramente sostenibles. Los ejemplos y modelos analizados muestran que cuando las empresas integran formación local, mantenimiento a largo plazo y protección de ecosistemas en sus programas, los beneficios sociales y ambientales se multiplican.

By Laura García

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